COCEMFE Cantabria ayuda a concienciar a futuros ingenieros de la Escuela de Caminos en “Accesibilidad universal y diseño para todas las personas”

Con el objetivo de concienciar sobre la trascendencia que las infraestructuras y el diseño urbano tienen en la vida diaria de todas las personas, COCEMFE Cantabria ha llevado a cabo una formación teórico-práctica sobre accesibilidad universal dirigida al alumnado de 1º de la Escuela de Técnico Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad de Cantabria.

La iniciativa comenzó el pasado miércoles 30 de septiembre con una sesión teórica que dió continuidad a los conocimientos impartidos previamente por la docente Esther González sobre la «cadena de accesibilidad» en la clase de 1º de grado de la Escuela de Caminos de Santander.  Durante la jornada, Regina Ruiz, ingeniera de caminos y técnica de accesibilidad de COCEMFE Cantabria, ofreció una presentación visual reforzada por el testimonio de dos personas con movilidad reducida, Miguel y Mikel, ambos voluntarios del Observatorio de Accesibilidad de COCEMFE Cantabria. Los ponentes combinaron explicaciones técnicas con sus vivencias personales, abordando las necesidades de los usuarios de sillas de ruedas y mostrando los diferentes dispositivos que utilizan en su día a día. Los estudiantes, encargados de tomar notas en formato físico o digital para entregar a la profesora, pudieron comprobar el impacto humano que tendrá su futura labor profesional.

Como broche final a esta formación, hoy viernes 9 de octubre se ha desarrollado la fase práctica en el entorno del Centro Botín y la zona litoral de Santander. La plantilla de alumnos se ha dividido en dos grupos para experimentar de primera mano las barreras arquitectónicas que suelen pasar desapercibidas.

Por un lado, la práctica liderada por COCEMFE Cantabria —encabezada por Regina junto a Mikel y Miguel, voluntarios del Observatorio de Accesibilidad de la entidad— ha dispuesto de cuatro sillas de ruedas para que los alumnos afrontasen los obstáculos de la vía pública desde la perspectiva de una persona con movilidad reducida.

De forma paralela, la Fundación ONCE ha guiado al segundo grupo en un recorrido equipado con bastones y antifaces para sensibilizar sobre la accesibilidad sensorial y la visibilidad reducida.

Esta acción combinada busca que los futuros ingenieros de caminos tomen conciencia, desde sus primeros pasos académicos, del papel clave y decisivo que desempeñarán en el diseño de ciudades más inclusivas, accesibles y libres de barreras para toda la ciudadanía.

 

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